La delegación legislativa del Movimiento Victoria Ciudadana en la Legislatura Municipal de San Juan, se unió al representante del Partido Independentista Puertorriqueño Denis Márquez Lebrón, quien radicó la resolución conjunta 401, dando así un paso firme y necesario para enfrentar una situación que por demasiado tiempo ha degradado la imagen urbana del histórico pueblo de Río Piedras. Ambas delegaciones han unido fuerzas para exigir la remoción, limpieza y acondicionamiento de los terrenos ubicados a ambos lados de la entrada hacia la Avenida Ponce de León, un punto neurálgico que debería reflejar la dignidad, el valor cultural y la importancia económica de esta comunidad, y no la dejadez institucional que hoy se exhibe ante residentes, comerciantes, estudiantes y visitantes.
La Resolución presentada por las legisladoras municipales, Norma Devarie Díaz y Daisy Sánchez Collazo, ordena a la Administración Municipal de San Juan y a sus dependencias, incluyendo la Policía Municipal, a tomar acción inmediata para remover los vehículos de motor almacenados en estos terrenos, muchos de ellos en condición de chatarra. Esta acumulación, visible desde una de las principales entradas al casco urbano, constituye un obstáculo directo a los esfuerzos de revitalización que por décadas han impulsado organizaciones comunitarias, sectores académicos y proyectos de desarrollo económico en Río Piedras.
El MVC y el PIP coinciden en que la recuperación de Río Piedras exige coherencia entre el discurso oficial y las acciones municipales. No puede hablarse de "rehabilitación urbana" mientras el propio Municipio utiliza espacios estratégicos como vertederos improvisados de vehículos deteriorados. Esta contradicción, además de afectar la estética urbana, plantea riesgos de seguridad, salubridad y protección ambiental que ninguna administración responsable puede ignorar.
La Resolución establece términos concretos: la remoción de los vehículos debe completarse en un máximo de 90 días, y dentro de los primeros 30 días la Administración Municipal deberá entregar un informe detallado que incluya inventario, dependencias responsables, lugares de relocalización, calendario de trabajo, medidas de disposición adecuada y costos estimados. Una vez despejados los terrenos, el Municipio deberá proceder con su limpieza, acondicionamiento y evaluación de usos futuros compatibles con los objetivos de revitalización del casco urbano.
La unión del MVC y el PIP en esta iniciativa envía un mensaje político claro: Río Piedras no puede seguir esperando. La entrada al pueblo debe ser un espacio digno, seguro y representativo de su valor histórico y cultural. La Legislatura Municipal tiene la responsabilidad de fiscalizar y exigir que el Municipio actúe con seriedad, transparencia y compromiso, y esta Resolución marca un paso decisivo en esa dirección.
Ambas delegaciones reiteran que la recuperación de Río Piedras es una prioridad que trasciende líneas partidistas. Es una obligación con la comunidad, con su historia y con su futuro. La entrada al casco urbano debe ser un símbolo de renovación, no de abandono. Y hoy, con esta acción conjunta, se reafirma la voluntad política de defender ese principio y de exigir que el Municipio cumpla con su deber.
