Un país que se nombra a sí mismo
Hay decisiones municipales que pasan desapercibidas, escondidas entre el papeleo administrativo, y otras que, sin hacer ruido, tocan fibras profundas de lo que somos. Con la aprobación unánime del proyecto de ordenanza número 47 por la Legislatura de San Juan la Plaza de los Salseros en Santurce será designada como la Plaza de los Salseros y las Salseras – Catalino “Tite” Curet Alonso. Un acto que parece sencillo, pero que en realidad es un gesto de país, un recordatorio de que la memoria cultural también es política.
Pero hay algo más: esta designación surge del Comité del Centenario de Tite Curet Alonso, compuesto por familiares, amigos y admiradores que han asumido la tarea de visibilizar su legado para nuevas generaciones y comunidades en desventaja. Es un recordatorio de que la memoria cultural no se sostiene sola: necesita manos, voces, voluntad.
Santurce, con su pulso inagotable, ha sido escenario de la música popular puertorriqueña por más de un siglo. Allí, entre Villa Palmeras y Machuchal, la salsa no es un género: es una respiración colectiva. Nombrar ese espacio con el nombre de Tite Curet Alonso, uno de los pilares del imaginario musical caribeño, es reconocer que la ciudad también escribe su historia en las paredes, en las plazas, en los nombres que decide preservar.
Catalino “Tite” Curet Alonso —cronista sonoro, poeta de la calle, arquitecto de más de dos mil composiciones— no solo narró la vida del pueblo: la dignificó. Su obra, estudiada hoy en universidades y centros culturales, trasciende la música para insertarse en la literatura popular y en la historia social del Caribe. En sus letras viven la negritud, la pobreza, la resistencia, la ternura, la lucha y la esperanza. En sus canciones, Puerto Rico se reconoce sin maquillaje.
Por eso esta designación no es un simple homenaje. Es una afirmación de política pública: la cultura no es un adorno, es un derecho. Y en un país donde tantas veces se intenta borrar, minimizar o privatizar lo que nos pertenece colectivamente, nombrar un espacio público con el nombre de un creador es un acto de resistencia. Es decir: aquí estamos, aquí seguimos, aquí nos contamos.





La Plaza es un espacio muy concurrido y uno de los centros de encuentro comunitario preferido del sector.
El proyecto reconoce además algo que a veces olvidamos: que la ciudad es un libro abierto. Cada plaza, cada calle, cada tarja es una página donde se inscriben las vidas que nos han marcado. Los bustos que hoy adornan la Plaza de los Salseros —todos artistas que interpretaron o fueron elevados por la obra de Tite— encuentran ahora un marco más justo, más completo. Porque la salsa, como la historia, no se construye en solitario.
La ordenanza también coincide con el Mes del Compositor, recordándonos que detrás de cada éxito, de cada coro que cantamos sin pensar, hay una mente creadora que merece reconocimiento. Y en un país donde tantas veces se invisibiliza el trabajo intelectual y artístico, este gesto adquiere un peso mayor.
La Legislatura Municipal de San Juan, al aprobar esta ordenanza, reconoce que la cultura es también infraestructura emocional. Que una plaza puede ser un aula, un archivo vivo, un punto de encuentro donde la ciudadanía se mira y se reconoce. Que nombrar es un acto de amor, pero también de responsabilidad.
En tiempos donde la política suele reducirse a cifras, contratos y pugnas partidistas, este tipo de decisión nos devuelve a lo esencial: un país se sostiene en lo que honra. Y honrar a Tite Curet Alonso es honrar la dignidad de un pueblo que canta para no rendirse
Corresponde al Departamento de Arte y Cultura y el Area de Operaciones e Ingeniería del Municipio de San Juan desarrollar e instalar una tarja para identificar las facilidades descritas. De igual forma, el Departamento de Arte y Cultura colaborara en el diseño de una programación cultural conmemorativa que acompañe y potencie el alcance de esta designación.
Durante la sesión ordinaria del 8 de mayo de 2026 también se aprobaron las ordenanzas número 45 y 46 en las cuales se nombra la torre municipal de san juan con el nombre del ex alcalde novoprogresista Hernán Padilla y el centro pesquero localizado al lado del parque central con el nombre del ex alcalde popular Héctor Luis Acevedo respectivamente.
